Barbechos cortos para cultivos de invierno

Barbechos cortos para cultivos de invierno

Empezamos a planificar la campaña “fina” y a diseñar el manejo de malezas adecuado a cada situación productiva. Esta etapa es clave, ya que durante la misma se almacenan recursos necesarios para el desarrollo del cultivo posterior. Compartimos información sobre el manejo de barbechos químicos “cortos”, en lotes destinados a la siembra de cultivos de invierno.


#SUMATE AL CONOCIMIENTO 

 

Ya finalizanda la cosecha, es el momento oportuno para la planificar un buen barbecho químico. Esta es una herramienta fundamental para la implantación del cultivo siguiente en la rotación. Por la economía del agua en el suelo y la disponibilidad de nitratos. Su principal inconveniente es la presencia de malezas tolerantes y/o resistentes.

En sistemas de siembra directa, es en el barbecho donde debemos poner mayor atención en el manejo de malezas. De no controlarlas, estas consumen agua y nutrientes, disminuyendo su disponibilidad para el cultivo inmediato posterior y condicionando los rindes. Este debe ser realizado con la mayor eficacia, ya que es una de las herramientas claves para lograr la máxima expresión en el sistema productivo.

Objetivos del barbecho:

  • Acumular agua en el perfil.
  • Incrementar la disponibilidad de nitratos en el suelo.
  • Cortar el ciclo de muchas malezas evitando que desarrollen estructuras. 
  • Evitar la propagación de enfermedades que usan «puentes vivos» como virosis o royas.


¿Cuándo?

La planificación y posterior ejecución del barbecho debe realizarse sobre la cosecha gruesa, ya que las malezas de ciclo otoño invernal son pequeñas y están en pleno crecimiento. En esa época las condiciones ambientales favorecen la eficacia de los principios activos, permitiendo la activación de herbicidas residuales y su disipación, aspecto fundamental si el herbicida no es selectivo para el cultivo posterior.

La longitud del barbecho depende de la rotación de cultivos. Puede ser corto: entre una soja de primera cosechada a fin de marzo y un trigo de ciclo largo sembrado en los primeros días de junio (2 meses). O puede ser largo: entre una soja de primera cosechada a fin de marzo y un maíz tardío sembrado a fin de noviembre o soja de primera (7 a 8 meses).

La finalización del invierno e inicio de la primavera constituye otro momento crítico. Es este momento comienza la emergencia de las especies potencialmente invasoras del cultivo estival. Si bien la base de los tratamientos de ser similar a la del barbecho largo, los herbicidas residuales deberán ser selectivos para el cultivo. Si no queremos asumir riesgos innecesarios los herbicidas aplicados durante esta etapa, pueden aportar significativamente al control de malezas dentro del ciclo del cultivo.

 

¿Cómo?

La elección de herbicidas depende de varios factores, como la composición de la comunidad de malezas, la abundancia relativa de cada especie, su ciclo y su agresividad, entre otros. Debemos tener en cuenta la sensibilidad de las especies más importantes a los herbicidas disponibles, la posibilidad de que estas especies produzcan semillas y/o yemas y principalmente de qué cultivo se realizará posteriormente. Factores como las condiciones ambientales también impactan en el éxito o fracaso de las medidas de control.

En una alta proporción de superficie, la base del barbecho químico utiliza principios activos no selectivos y de amplio espectro (p.e. glifosato), los cuales se complementan con herbicidas hormonales (p.e. 2,4 D) y/o con herbicidas residuales.

Para prevenir la resistencia de malezas a herbicidas debemos planificar el barbecho químico pensando en rotar principios activos con diferentes mecanismos de acción. En el caso de un barbecho corto de primavera (previo a la siembra del cultivo estival) la recomendación es usar como herbicida residual un activo que tenga un mecanismo de acción diferente (Ej.: flumioxazín -inhibidor de la PPO-, sulfentrazone -inhibidor de la PPO-, metribuzín -inhibidor del fotosistema II-.) Así podemos continuar con otras opciones logrando evitar la superposición de activos con igual mecanismo de acción. No existe una receta al respecto. Cada profesional ingeniero agrónomo deberá evaluar agronómica y económicamente la alternativa más correcta según el lote a tratar.

A continuación se detallan los herbicidas más comúnmente utilizados o la posibilidad de la inclusión de algunos no aún muy difundidos:

 

Combinaciones de herbicidas

Es común aplicar mezclas de herbicidas para economizar y ampliar el espectro del tratamiento. Para esto, se pueden emplear combinaciones que ya vienen preparadas por el fabricante o realizar las mezclas a campo. En este último caso, debemos extremar los cuidados y poner atención en las compatibilidades, para evitar problemas en el tanque del equipo aspersor o bien afectar la eficacia del tratamiento. (leer Fitotoxicidad)

Finalmente, es importante conocer el ciclo de las malezas que pretendemos controlar, a fin de evitar realizar tratamientos fuera de tiempo, donde lo único que lograremos serán gastos innecesarios y polución. También es clave recordar que a las malezas no las vamos a dominar sólo con herbicidas.

La implementación de un correcto barbecho químico es fundamental en un esquema de siembra directa. La planificación, el monitoreo frecuente y prolijo, el conocimiento de las malezas, de los herbicidas y de las técnicas de aplicación son aspectos claves para no fracasar en esta etapa.

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