Con el ojo puesto en las gramíneas en cultivos de verano

Con el ojo puesto en las gramíneas en cultivos de verano

Con la aparición de las altas temperaturas, y ya sembrados los cultivos estivales, reaparece una vez más otra preocupación entre los productores agrícolas. Las gramíneas resistentes surgen con fuerza durante el desarrollo del cultivo. El control post-emergente de gramíneas se convierte en un desafío, teniendo en cuenta las resistencias múltiples que poseen en distinto grado cada maleza. Les compartimos algunas recomendaciones para generar un buen control.

 

Los cambios en los sistemas agrícolas de los últimos años derivaron también en alteraciones en las comunidades de malezas que compiten con nuestros cultivos. La aparición masiva de cultivos resistentes al glifosato, la aplicación de herbicidas basada en pocos principios activos, el avance del monocultivo y la adopción generalizada de la siembra directa, en los últimos 10 años, impactaron fuertemente en la proliferación de especies de diferentes biotipos de gramíneas, tanto anuales como perennes, cuya interferencia puede ocasionar pérdidas significativas en nuestros rindes.

Identificar correctamente los momentos en que nacen las malezas es clave para planificar una estrategia de manejo. Si bien, hay una gran variación entre las diferentes regiones con relación a las condiciones necesarias para su desarrollo, un factor de control comienza con la elección del el cultivo antecesor y el nivel de cobertura del lote, por ejemplo. El monitoreo sigue siendo la principal herramienta recomendada para hacer un manejo lote a lote.

Hoy, al hablar de manejo integrado de gramíneas se deben poner en práctica todos los métodos posibles para su control: control cultural, control mecánico y químico. Es importante conocer las dinámicas de emergencia de las malezas para implementar controles químicos oportunos y más eficientes, implementar la rotación de cultivos y herbicidas, combinando los modos de acción para evitar o demorar la aparición de la resistencia.

Situación y casos de resistencia 

Son siete las gramíneas estivales con resistencia a herbicidas en Argentina (www.aapresid.org.ar/rem/alertas). También algunos con resistencia a graminicidas, otros a inhibidores de ALS y otros con resistencia múltiple. Las más comunes son Eleusine indica RG, Echinochloa colona RG y Soghum halepense RG, con 23 millones de hectáreas afectadas entre las tres.

 

Control cultural

La utilización de cultivos de cobertura resulta una importante ayuda para retrasar y controlar las primeras emergencias de las malezas. Pueden obtenerse muy buenos resultados, tanto con un abundante rastrojo, con la implementación de cultivos de servicio o también con cultivos de cosecha invernal. El cultivo de cosecha estival debe planificarse pensando en la competencia temprana que puede generar sobre las malezas, así logramos intervenir con menores cantidades de herbicidas.

Control mecánico

El principal efecto de la labranza sobre las malezas está vinculado con el tipo de implemento utilizado y con la profundidad de la labranza. Estos factores impactan sobre la distribución de las semillas y la propagación de las malezas, afectando al número de malezas que pueden emerger en un campo.

El control mecánico es altamente efectivo para reducir la densidad de las malezas y es un buen método preventivo, pero no por sí solo. Siempre es recomendable implementar alguna acción de control químico posterior para garantizar el control de las malezas.

Manejo químico

Existen tantos manejos posibles como lotes, pero pueden plantearse algunos esquemas básicos. Podemos distinguir tres momentos claros para el control de estas especies, el control postemergente de las malezas en el barbecho, el control con herbicidas residuales en el barbecho y en preemergencia y el control dentro de los cultivos estivales.

 

  1. Control de plantas nacidas en el barbecho

El norte es donde se presenta la mayor dificultad, ya que cuenta con un período de altas temperaturas más prolongado. Desde los rebrotes de agosto / septiembre hasta la siembra de soja y maíz entre diciembre y enero, hay entre 3 y 4 meses.

Para un efectivo control de plantas nacidas, se pueden utilizar: Graminicidas fop y dim, Glufosinato de amonio, Paraquat, MSMA, y ALS como Nicosulfuron, Imazetapir, Imazapir, Imazapic y sus mezclas. Debido a la gran interacción entre activo y maleza, debemos conocer que disponemos de más de un activo con eficacia superior a otros. Teniendo en cuenta el desarrollo de la maleza, hay activos que toleran mayores tamaños y otros que son muy exigentes en las primeras etapas de  desarrollo (Paraquat, Glufosinato de amonio). La calidad de aplicación y la selección de coadyuvantes son clave para aplicaciones en condiciones ambientales no óptimas. En este punto, debemos hacer 2 salvedades: el período de carencia según el cultivo a sembrar y la falta de registro de varios activos en este posicionamiento.

 

  1. Control residual en barbecho y siembra del cultivo

La definición del herbicida a utilizar va a depender principalmente de la fecha de siembra del cultivo. Regiones de siembras tardías como en el norte, es necesario utilizar herbicidas residuales antes de la siembra de los cultivos de verano, en la zona central, puede no ser necesario y aplicarse directamente en la presiembra o preemergencia.

Con una amplia oferta de opciones, con diferentes tipos, debemos seleccionar para cada maleza el que disponga de activos más eficaces. La mezcla de 2 o más activos puede aumentar la eficacia con periodos más largos de residualidad.

 

 

  1. Control en postemergencia de los cultivos

La selección de herbicidas residuales en presiembra o premergencia nos permite disminuir la necesidad de tener que realizar tratamientos postemergentes. El uso de residuales previamente facilitara el tratamiento postemergente, controlando poblaciones más chicas de malezas y con plantas de menor tamaño, aumentando la eficacia del control.

Controles otoñales

Luego de la cosecha de los cultivos estivales, suelen aparecer nuevos rebrotes y nacimientos. Sin que esto nos genere pérdidas de rendimiento, sí contribuyen a incrementar los bancos de semillas de malezas.

Este momento es más importante para su control, principalmente para las malezas perennes. La aplicación de herbicidas sistémicos en el momento en que estas están traslocando asimilados a sus estructuras de reservas producen una marcada reducción de las mismas.  Además, las condiciones de aplicación suelen ser mejores en el otoño que en la primavera (humedad, temperatura, viento). Las aplicaciones selectivas están demostrando una gran eficacia al posibilitar utilizar herbicidas con un gran ahorro de producto.

Por último, mencionar que para retrasar la evolución de resistencia es indispensable rotar y mezclar herbicidas de diferentes modos de acción en los distintos tratamientos que se hacen en la campaña y entre campañas. Claramente, la rotación de cultivos facilita esta rotación de activos.

 

Fuentes consultadas:

– AAPRESID – http://www.youblisher.com/p/929745-Aapresid-Libro-Rem
– INTA – http://www.asacim.org.ar/wp-content/uploads/2018/10/GARAY-2018-b.pdf
– REM – http://www.aapresid.org.ar/rem/manejo-de-gramineas-de-verano-en-soja-y-maiz/


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