Controlando lepidópteros en híbridos de maíz

Controlando lepidópteros en híbridos de maíz

Si bien en Argentina es muy aceptada la utilización de cultivos genéticamente modificados, en maíz se presentan el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) y la isoca de la espiga (Helicoverpa zea), como sus principales plagas. Recomendaciones para su control.


#SUMATE AL CONOCIMIENTO 

 

El maíz es el segundo cultivo más importante en superficie sembrada en el país, ubicándose detrás de la soja, con una producción promedio de 40/45 millones de toneladas. Dentro del complejo de insectos que lo afecta, principalmente es su fase reproductiva, la “isoca de la espiga” y la “oruga militar” son dos de las especies de mayor importancia. 

Isoca de la espiga o del maíz
(Helicoverpa zea)

Esta plaga provoca graves daños y pérdidas económicas, afectando principalmente al cultivo de maíz en etapas de reproducción. Este lepidóptero polifitófago y cosmopolita, se caracteriza por su gran voracidad y difícil control. 

Su ataque se da principalmente en brotes, frutos y semillas. En maíz la larva muestra una marcada preferencia por las espigas inmaduras y por el marlo tierno. 

 

Al nacer las pequeñas larvas, ingieren los estigmas del maíz produciendo el “corrimiento de granos” por falta de polinización de óvulos. Luego las larvas penetran en la espiga y se alimentan de los granos y marlo tierno. Las siembras tardías son las más afectadas. Por otra parte, debido a las perforaciones y a la acumulación de excremento se favorece el desarrollo de hongos patógenos (Gibberella, Penicillium, Aspergills, Physalospora y Nigrospora) que provocan la pudrición de la mazorca.
Es una plaga difícil de controlar, tanto por sus características biológicas como por sus hábitos. Las hembras ponen entre 1.500 y 3000 huevos, hasta 35 huevos diarios, y se suceden entre 5 y 6 generaciones por temporada. Además, la plaga puede migrar hasta 400 km y es de hábitos nocturnos.

Control
Si bien existen varios agentes de control biológico de la especie, el control químico es la principal herramienta utilizada en el manejo de la isoca del maíz.

Es importante prestar atención en los estigmas del maíz que es donde se encuentran los huevos. Detectar a tiempo la presencia de huevos y larvas permite tomar acciones de control inmediato. Una vez que la larva entra a los granos de la mazorca es difícil un control directo con insecticidas de contacto. Aun cuando las larvas se encuentran dentro de las brácteas, el daño por perforaciones y alimentación del elote es visible, en algunas ocasiones las mazorcas no presentan daño evidente, por lo que es necesario seleccionar y abrir algunas brácteas de los elotes para detectar la plaga. 

 

Oruga militar o Gusano cogollero
(Spodoptera frugiperda)

Si bien existen maíces genéticamente modificados (Bt) para su control específico, el cogollero del maíz muestra una marcada tendencia a adquirir tolerancia a las proteínas cry de los maíces transgénicos en corto tiempo, por lo que resulta importante incorporar el control químico dentro de un contexto de manejo integrado de plagas. 

Es una especie polífaga que puede atacar al cultivo desde su emergencia hasta la formación de las espigas, pudiendo comportarse como cortadora, defoliadora, cogollera, granívora y/o barrenadora, y pueden causar daños directos cuando se alimenta de los granos. El mayor impacto sucede cuando la defoliación se presenta en etapas vegetativas avanzadas y en las etapas reproductivas. También generan la vía de entrada para el desarrollo de microorganismos causantes de la pudrición de la espiga.

Control
Se recomienda la aplicación química cuando el nivel de infestación se encuentra entre un 15 a 20 % de plantas atacadas con larvas presentes hasta el estadio V4, o cuando se presenta hasta un 10 % de plantas con larvas si el cultivo se encuentra entre 4 y 8 hojas. El momento ideal para controlar esta plaga es cuando la oruga aún no ha ingresado al cogollo y se observan lesiones circulares pequeñas y sin perforación de la membrana epidérmica. Es fundamental tomar decisiones antes que la larva se proteja.

Los piretroides y los organofosforados han demostrado eficiencia en el momento en que la larva esta aún expuesta y es susceptible al contacto con el insecticida. Actúan sobre los estados larvales (L1, L2, L3) por contacto e ingestión antes que ingresen al cogollo. 

 

Recomendaciones SIGMA AGRO para el control de Helicoverpa y Spodoptera

Ante condiciones ambientales predisponentes para la aparición y propagación de estas plagas, compartimos nuestra recomendación de control para cada una:

LAMBDA 25 ME SIGMA en una dosis de 40 cc/ha + CLORPIRIFOS SIGMA 1000 cc/ha para Spodoptera furgiperda.
Una recomendación especial es realizar estas aplicaciones durante la noche, aprovechando que la plaga se encuentra fuera del cogollo. Esto mejora la eficiencia del insecticida, permitiendo entrar en contacto directo con la oruga. Por otro lado, el agregado de clorpirifos se gasifica en alto porcentaje logrando penetrar más fácilmente el cogollo, generando un control parcial tanto entre las orugas que permanecen en el cogollo, como de las que salieron fuera.

LAMBDA 25 ME SIGMA en una dosis de 50 cc/ha para Helicoverpa zea.
Es importante tener en cuenta la importancia del correcto momento de aplicación. Monitoreando el lote constantemente, observando las oviposiciones de la plaga, que generalmente se encuentran sobre los estigmas. Recomendamos aplicar cuando ocurran los primeros nacimientos, ya que cuanto más se retrase la aplicación, menor será la eficiencia del producto

Es importante para realizar aplicaciones eficientes, la utilización de coadyuvantes para garantizar mejores resultados.

 

Para más información comunicarse con el departamento técnico de SIGMA AGRO.

Insecticidas  SIGMA AGRO

 

 

 


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