La importancia del correcto manejo de envases de fitosanitarios

La importancia del correcto manejo de envases de fitosanitarios

El uso de fitosanitarios es indispensable en el desarrollo de la actividad agrícola. Aunque en nuestro país, los envases de agroquímicos representan 13.000 toneladas de plástico. Es por ello que Fanny Martens, del INTA Tandil, nos aclara que el uso responsable de estos recipientes es fundamental para el cuidado del medioambiente.

Nacida y criada en Tandil, Fanny nunca dejo de recorrer las sierras. Salvo cuando decidió ser Ingeniera Agrónoma, carrera que estudió en la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Su interés por seguir capacitándose la llevó a realizar una Tecnicatura en Capacitación Docente Nivel III para Profesionales. Se desempeñó como docente varios años, hasta ingresar al INTA como promotora Técnica al Programa PRO-HUERTA. Hoy forma parte de la AER Tandil. Como los temas ambientales siempre le preocuparon, otra vez se capacitó, logrando obtener el título de Magister en Gestión Ambiental del Desarrollo en la Facultad de Arquitectura, también en la Universidad Nacional de Mar del Plata. ¿Cuál fue su tesis? Gestión de envases vacíos de fitosanitarios.

¿Que la llevo a focalizarse en el manejo de envases?

Siempre estuve muy orientada a prestar especial atención a los problemas ambientales. Elegir el tema de manejo de envases de fitosanitarios, me permitía vincularlo al sector agropecuario. Manifestar la irracionalidad entre la sociedad y la naturaleza, mostrando un problema ambiental no resuelto, cerraba perfectamente con el objetivo de la tesis.

Admito y reconozco que había subestimado bastante el problema, ya que al principio lo preconcebía como  bastante sencillo. Al interiorizarme en la problemática, me comenzó a cautivar sobre todo a que se vincula a todo el sistema de aplicación, siendo este envase un problema que surge al finalizar la aplicación. Por lo que el supuesto habla de un producto que resolvió una problemática agronómica, generando otra problemática ambiental posterior.

Luego dedique gran parte de mi experiencia profesional a comunicar buenas prácticas para el manejo de envases, a través de cursos, notas técnicas, capítulos de manuales,  artículos de divulgación, cartillas, etc.

¿Cuál es la dimensión del problema?

El problema no es nuevo y viene desde hace varios años, inclusive cuando los envases eran de vidrio u otros materiales, no tan específicos como el actual.

En los campos encontrabas envases tirados en el campo, inclusive con restos de principio activo, empezando un degradamiento y descomposición natural que lleva siglos. Encontrabas cavas con animales muertos, restos de envases, etc. como si fuera un gran basural. Estos focos de contaminación eran y aún siguen siendo comunes lamentablemente. Pocos productores acopiaban los envases en lugares más seguros.

Por otro lado, el problema escala cuando le sumamos la presencia del comercio informal con el chatarreo. Los cirujas, como comerciantes informales del plástico, cada vez eran más comunes y potenciaban los riesgos de contaminación, llevándolos a otros espacios ambientales. Era muy difícil distinguir cual era el destino final del plástico es esos circuitos. Aunque en un momento, por ejemplo, llegamos a descubrir que esos envases mal transportados, mal lavados y reciclados en plantas no aprobadas, se usaban para fabricar producían trípodes para la pizza. La utilización del PET como material de envases, debido a su masividad, aumentaba este circuito informal. Hoy, los envases deben ser de plásticos de alta densidad.

¿Cuál es la buena práctica recomendada para el manejo de envases?

En un primer lugar, y no me gustaría no nombrarlo, debemos reconocer que los envases deben cumplir una determinada cantidad de funciones específicas para permitir el transporte seguro del contenido, como su calidad, para que el agroquímico logre cumplir su función final.

En cuanto a las responsabilidades del productor, sin duda lo primero es prestarle la atención necesaria y el tiempo a la lectura e interpretación de los marbetes. Estos especifican como debe ser su manipulación, traslado y almacenamiento. Si es necesario realizar un acopio de producto, esta debe estar a la sombra, en espacios limpios y ventilados.

En el momento de la carga, la lectura de marbete vuelve a ser importante, ya que en la provincia de Buenos Aires tenemos receta agronómica obligatoria de aplicación.

En cuanto a la indumentaria de seguridad, son indispensables los guantes de nitrilo, botas de goma sin felpa, mono o mameluco de material no absorbente como el tyvek, mascara con filtros y antiparras. Por sobre todo eso, es fundamental el uso de un delantal. Más aun cuando se están preparando caldos desde arriba de la máquina.

Tengo que aclarar, que estos requisitos de seguridad personal, se utilizan únicamente al momento de la carga y el manipuleo de los fitosanitarios, ya que no es necesario el uso de toda la protección para otras tareas sin exposición al principio activo. Otro factor importante de seguridad, es que la persona que va a realizar la carga, nunca este sola.

¿Qué se debe hacer con el envase al finalizar de la carga?

Lo primero es realizar los enjuagues de estos envases, volcando todo el contenido en el tanque. Hay equipos que vienen con un sistema de enjuague ya instalado que permite realizar con mayor facilidad esta tarea. Aunque el tradicional triple lavado todavía muestra más eficiencia en la eliminación de los restos de producto. El triple lavado se realiza cargando 1/3 del envase con agua, se tapa y se agita fuerte, ente durante 30 segundos y vaciándolo en el tanque de la pulverizadora. Ese proceso se debe repetir 3 veces. Este proceso finaliza con la inutilización del envase, agujereando la base con alguna herramienta punzante.

Luego, el productor debe acopiarlos limpios en alguna jaula debidamente señalizada ubicada en un lugar seco, cerrado, bajo techo, con protección en su superficie que impida la percolación de líquidos que pudieran derramarse. Más tarde se llevarán a un CAT (Centros de Almacenamiento Transitorios) para ser recogidos y procesados para su reciclado.

¿Qué mensaje dejaría como consejo final?

Una de mis ideas preferidas y que me acompaña siempre es de  Ernesto Sábato, donde dice: “Hace tiempo escribí que la vida se hace en borrador, lo que indudablemente le da su trascendencia pero nos impide, dolorosamente, reparar nuestras equivocaciones y abandonos. Nada de lo que fue  vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día.”

La naturaleza tampoco tiene segundas oportunidades, debemos ser cocientes y responsables de cuidarla.


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