Atención con los residuales en el barbecho largo

Atención con los residuales en el barbecho largo

Mantener el lote libre de malezas por un período prolongado puede ser un desafío. Pero si cortamos su ciclo logramos varios beneficios, como la acumulación de agua en el perfil y una mayor disponibilidad de nitratos en el suelo. Además, evitamos no solo la instalación de malezas, sino también la propagación de enfermedades que usan «puentes vivos» como las virosis o las royas.


#SUMATE AL CONOCIMIENTO 

 

Las malezas no solo consumen nutrientes importantes del suelo, sino que también una gran cantidad de agua. Por otro lado, interfieren en las aplicaciones, evitando que los productos utilizados lleguen a su objetivo final. De no realizar un control adecuado a tiempo, aumentan de tamaño dificultando su eliminación. Se recomienda empezar con la estrategia de control de malezas entre 15 y 20 días luego de que haya finalizado la cosecha gruesa, para que el control sea efectivo y rápido.

Barbecho

Tanto los 2 4 D como el glifosato (en todas sus formulaciones) son la base de las aplicaciones. Aunque debido al aumento de malezas resistentes a estos dos principios activos, debemos incorporar otros para complementar el control. Por lo tanto, la parte más importante es ver qué malezas tenemos en el lote para adicionar un producto residual, y así hacer el caldo para cada uno pensando en, no solo la residualidad para dejar el lote limpio, sino también en el cultivo sucesor.

El barbecho químico aumenta la producción de materia seca y la eficiencia de uso del nitrógeno aplicado con el fertilizante, al aumentar la acumulación de nutrientes. Un barbecho eficiente se traduce en más kg. de grano/ha/mm.

 

 

La residualidad del herbicida permite controlar flujos de emergencia posteriores a la aplicación, reduciendo la competencia en estadios tempranos y la necesidad de controles postemergentes que le generan un alto stress al cultivo y mayores costos.


La residualidad del herbicida aplicado con el glifosato presiembra debería alcanzar para controlar la emergencia de malezas. Puede pasar que, en condiciones ambientales como mayores volúmenes de lluvias y temperaturas en el período invernal, aumente la velocidad en la degradación de los herbicidas residuales y paralelamente promuevan la remoción de dormancias. Lo que generaría, al inicio de primavera, importantes flujos de germinación, tanto de especies latifoliadas, como de gramíneas o raigrás. Si tenemos un caso como este, deberíamos ver qué malezas son las que se están escapando para hacer un doble golpe o un barbecho corto, para de esta manera seguir teniendo el lote limpio y no perder lo ganado anteriormente con el barbecho largo.

Residuales ALS

Los herbicidas ALS, afectan la síntesis de proteínas, aminoácidos de cadena ramificada (isoleucina, leucina y valina) y cambian la conformación de estos, al inducir su precipitación o inhibiendo la acción enzimática de la acetolactato sintetasa (ALS). Esta acción desencadena una disturbación total del metabolismo al interrumpir la síntesis proteica e interfiere con la síntesis de ADN y el crecimiento celular.

Las especies sensibles detienen su crecimiento, gracias a que trabajan en las zonas meristemáticas. Estos herbicidas son de absorción tanto foliar como radical y son rápidamente transportados por la planta, tanto vía xilema como floema, con acúmulo en las regiones meristemáticas. 

La aplicación secuencial y repetida de herbicidas residuales ALS en el suelo puede incrementar la fitotoxicidad en los cultivos de la rotación. Es clave conocer cómo la aplicación secuencial de estos incide en los cultivos en rotación, para optimizar y racionalizar su uso, reduciendo el posible impacto ambiental.

La elevada residualidad en el suelo puede variar dependiendo del ingrediente activo, del pH del suelo, la temperatura y del momento de aplicación, entre otros factores. Por lo que podrían generar problemas de fitotoxicidad en la secuencia de cultivos, ya que muchas veces tiene relación con las lluvias entre la aplicación y siembra del próximo cultivo, y a la especie sembrada. Por ejemplo, el imazapyr: depende de las lluvias ocasionadas desde la aplicación hasta la siembra del cultivo posterior; debemos tener 600mm de lluvia para evitar fitotoxicidad en el cultivo. En determinadas condiciones ambientales, o por un uso errado, estos herbicidas pueden prolongar su actividad más allá del barbecho afectando los cultivos sensibles posteriores.

Un aspecto a tener en cuenta es la acumulación o apilamiento (“stacking”) de herbicidas en el suelo por el uso continuado y repetido. Así, aumentan los problemas de persistencia que podrían resultar en fitotoxicidad aditiva o sinérgica sobre los cultivos de la rotación. En esa dirección, se determinaron diferencias en la fitotoxicidad de soja en función de la combinación de herbicidas aplicados en pre-siembra y post-emergencia. Otros estudios demostraron una mayor fitotoxicidad en soja por aplicaciones en secuencia, en pre-emergencia y post-emergencia o por mezclas de herbicidas inhibidores de la ALS respecto de aplicaciones simples de cada herbicida. Sin embargo, en numerosos casos, los efectos fitotóxicos por estos herbicidas no se traducen en mermas de rendimiento.

La persistencia de herbicidas es una consideración importante en la producción agrícola, ya que los residuos pueden potencialmente dañar cultivos sensibles que continúan en la rotación lo cual puede resultar en pérdidas económicas sustanciales y un alto impacto ambiental.

Hoy tenemos una paleta muy grande de herbicidas, con diferentes modos de acción que no permiten que las resistencias persistan y mejoren los controles.

Por lo tanto, desde Sigma Agro siempre recomendamos que consulte a su Ingeniero de confianza para mejorar los controles y performance de los cultivos, teniendo en cuenta cada uno de los puntos importantes y momentos adecuados para generar controles a lo largo de todo el año productivo.

 

Para más información comunicarse con el departamento técnico de SIGMA AGRO

 

 

 

 


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