Junio se perfila como un mes muy húmedo en gran parte del país, con una diferencia importante respecto de mayo: la humedad comenzaría a traducirse en lluvias más recurrentes y generalizadas. Se esperan precipitaciones por encima de los valores normales en la franja central y el norte argentino, impulsadas por una persistente circulación de viento del norte. A diferencia de mayo, que predominaron lloviznas débiles y neblinas, durante junio podrían activarse eventos de lluvia de mayor caudal. Esta dinámica favorecera una mayor variabilidad térmica, con temperaturas que tenderían a ubicarse por encima de los parámetros medios del mes.